Los collares y su historia

De los insumos que son complementarios a la vestimenta de las damas, y que las hace lucir más elegantes es sin lugar a dudas, los collares, este artículo es de uso ancestral, sus antecedentes nos remontan a la Época de los egipcios, cuyas piezas ornamentales tanto en damas como en caballeros los encontramos.

No fue sino hasta que el collar llegó a Grecia, para que le convirtiera en un artefacto con exclusividad en la mujer, dándole otra orientación, iniciado de este modo su elaboración con piedras preciosas, cuentas de oro o aros que en ocasiones por su longitud  recorrían varias veces el cuerpo de las damas.

En la era de los romanos, estos collares eran símbolos de poder y dominio, en su momento no hubo un rey o emperador que no tuviera sobre su humanidad un collar que les identificara como máxima autoridad, o para destacarse dentro de la casta a la que pertenecían.

Para cuando hace su aparición la Edad Media, ya el collar estaba entrando en la etapa de adorno cosmético, es decir ya no era tan largo, y se dejaba lucir hasta la altura del pecho, siendo por supuesto la mujer a quien más lucía.

Considerados amuletos  

En regiones como la africana, los collares tuvieron y aún mantienen una singular significación en cuanto a la religiosidad se refiere, pues son usados por los sumos sacerdotes, bajo la creencia de que otorgan poderes especiales a quienes lo usan.

Esta referencia es tan enraizada, que incluso son usados los collares como amuletos, y según su poder, pueden inclusive hasta curar enfermedades y dar protección a quien lo usa de algún maleficio del que pueda ser víctimas.

Entrado ya el siglo XV, es cuando se empieza a ver las diferentes vertientes de su uso, se reduce su tamaña, y funcionalidad,  pues pasa de ser un accesorio que identificada el poder, a uno que connota elegancia, distinción y feminidad.

La extensión de su tamaño se reduce y ahora luce un poco mejor en las damas, colocándose sobre un atrevido escote, que al menor movimiento de las damas, pues todas las miradas irían sobre ellas.

Cambios de perspectivas

En nuestros días esa visión llevada de la mano de la religiosidad y el sincretismo en el cual se ha mantenido, ha sufrido modificaciones, sobre todo en el caso femenino, pues es usado el collar como un complemento de vestuario, y forma parte importante en la coquetería femenina.

Existen sin duda muchos tipos de collares, pero el que causa mayor curiosidad son los collares para parejas estos generalmente son usados en las actividades religiosas donde la pareja en cuestión se van a casar, pues al entrelazar el collar entre amos, el mismo tiene un significado de unión.

El uso de esta modalidad de unir la pareja de recién casados mediante un collar, no tiene mayor propósito, más allá de hacerles entender a ellos que la unión que se hace no poder ser separada, bajo ningún concepto, puesto que según la creencia, lo que se ha unido en el nombre de Dios el ser humano no puede separarle.

    

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